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El objetivo de este blog de Protocolo y organización de eventos, es compartir los temas que surgen en nuestro foro Área de Postgrado de Protocolo, Ceremonial y Wedding Planner.
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Esperamos que disfrutéis tanto como nosotros.

Nùria Pereira Martínez
Directora. Instituto Europeo Campus Stellae
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Lenguaje corporal en protocolo: las mentiras

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- LAS MENTIRAS-

Alguna vez en la vida todos hemos mentido pero… ¿nos habrán “pillado” en esas pequeñas mentiras? Para detectar a un mentiroso no es preciso ser un experto, sólo hace faltar conocer las señales que certifican que se está mintiendo y observar el comportamiento de la otra persona ya que por muy bueno que se sea mintiendo hay signos casi imperceptibles a veces, pero que pueden detectarse si sabemos cuáles son; esos signos no sólo se basan en gestos faciales sino que hay otros factores que pueden ser indicadores de falsedad….


En primer lugar veamos las zonas faciales que más delatan a las personas que mienten:
La boca: es probable que el mentiroso quiera ocultar su expresión de alegría con una sonrisa falsa, apretando los labios y subiendo el mentón, este tipo de sonrisa suele desaparecer de forma abrupta o bien, escalonadamente.
La frente: si la persona se encuentra triste, culpable y/o angustiada alzará las cejas formando un triángulo con los párpados superiores, mientras que la parte media de la frente se arruga. Si el individuo siente temor; inquietud o aprensión, los párpados superiores suben, los inferiores se tensan y las cejas se levantan, acercándose.

Los ojos: si bien el desvío de la mirada es un claro indicador de que una persona miente, los mentirosos en muchos casos saben engañar sin desviar la vista, de manera que una mirada directa en muchos casos no es garantía de que nos este diciendo la verdad. Sin embargo, la mentira suele ocasionar un aumento de la frecuencia del parpadeo y/o la dilatación de las pupilas. 

El color de la piel del rostro: las personas tienden a ruborizarse por vergüenza o turbación; a veces porque sienten culpa. Lo mismo ocurre cuando un individuo empalidece, la palidez indica generalmente miedo, por lo que podría señalar el temor de alguien a ser descubierto.

La transpiración: cuando una persona miente, el sudor puede estar indicando su intento de engañar o de ocultar la verdad.

Otros gestos que pueden delatar a alguien que está mintiendo son llevarse las manos al rostro; frotar una oreja o un ojo, tapar parcial o totalmente la boca con la mano (esta expresión es generalmente disimulada) tocando la nariz o el hecho de rascarse el cuello o tirar del cuello de la camisa.

Si alguien sabe que es culpable de haber mentido toma una postura extremadamente defensiva, dirá que no a todo con pocas palabras y explicaciones, incluso se puede llegar a oponer a responder alguna pregunta; se sentirá incómodo al encarar a la persona que lo cuestiona; existe la posibilidad de que ponga inconscientemente objetos entre él y la persona a quien le mintió; Tratará de cambiar el tema súbitamente. Y si lo logra, de repente, parecerá más tranquilo y volverá a la espontaneidad que lo caracteriza.

La forma de hablar también la cambiará; si tiene sentimiento de culpa hablará más allá de lo habitual, ya que los silencios y pautas le incomodan, además de eso hablará de forma monótona dándole la misma importancia a todo lo que está diciendo, mientras que en caso contrario se suelen enfatizar algunas palabras y usará una forma de hablar forzada con palabras largas y versiones largas de palabras o frases poniendo especial atención a la gramática.
Hay veces que algunos de estos signos no son fiables en su totalidad ya que por ejemplo puede ocurrir que una persona tenga algún tic y no esté mintiéndole, que no balbucee y recuerde todo lo que dijo y sí que le esté mintiendo o simplemente esa persona pertenece a una cultura en la que mirar a los ojos es una falta de respeto…así que espero que la próxima vez que intenten mentirles recuerden algunos de estos signos o gestos, observen a su interlocutor e intenten averiguar si lo están engañando… si por el contrario quiere engañar a alguien recuerde… “se pilla antes a un mentiroso que a un cojo”.

Olga Mercader Andréu
DNI: 23051476-W
Máster en Protocolo y Organización de eventos

“55-38-07”. Estas son las “medidas perfectas” de la comunicación, LA IMPORTANCIA DE SER Y ESTAR BIEN VISTOS”

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“LA IMPORTANCIA DE SER Y ESTAR BIEN VISTOS”


“55-38-07”. Estas son las “medidas perfectas” de la comunicación, según los estudiosos. Sólo el 7% de lenguaje comunicado es hablado y el 93% restante es mensaje no verbal. Sólo estos números que descompuso el investigador Albert Mehrabian son razones suficientes y perfectamente justificables para que nos demos cuenta de lo importante que es “ser y estar bien vistos”.


Vivimos en un mundo en el que como dice el refrán “una imagen vale más que mil palabras” y por eso el siglo XXI es el siglo de la imagen, de cuidad qué es lo que transmitimos y cómo lo queremos hacer. Habitualmente se habla de cómo los políticos cambian de imagen en función del público que les interese atraer y cómo ir con el pelo de una manera, el color del traje puede atraer o distraer. La imagen en política es un arma clave para captar votos y por eso los consejos de los asesores tienen cada vez más demanda. Pero esto no es nuevo, porque ya en 1960 Nixon perdió un debate ante Kennedy por su apariencia.

Pero no son sólo los políticos los que se tienen que adaptar a un modelo previo en función de sus características, también son los artistas, como los cantantes. Es común –y cada vez más- que cuando un cantante lanza un álbum nuevo, no sólo presenta un trabajo discográfico sino que ofrece una imagen nueva. Ésta ha sido estudiada previamente y que puede generar negocio o no, dependiendo si llega al público que esta previsto.

Incluso en nuestra vida cotidiana el cambio de imagen, el simple hecho de adelgazar o engordar (por propia voluntad) supone una modificación de nuestra personalidad, que no sólo nos vemos nosotros sino que también transmitimos a los demás. Aunque no vivamos para la imagen, no podemos dejar de reconocer qué nos preocupa, y que ofrece información a los demás.

Cuidar la imagen y nuestra forma de comportarnos nos puede ayudar a conseguir nuestros objetivos, porque averiguar qué es lo que significan determinados gestos y posturas contribuye a mejorar nuestra comunicación y a conocer a nuestro interlocutor. Por lo que 55-38-07 son números que siempre, que cada día deberíamos recordar.

Mónica Moreno
21 de septiembre de 2010